¿Cómo negar las capacidades de nuestros chamos en Amazonas?. Por: Jaime E. Mora

Por Jaime Ernesto Mora.-  ¿Cómo negar las capacidades de nuestros chamos en Amazonas?

Luis, un chamo de tan sólo 13 años de edad, es uno mas de esos chicos que recién ingresan a la adolescencia y que también a temprana edad se forman en las áreas de la ciencia y la tecnología en los espacios de investigación de Fundacite Amazonas.  Un chamo que por iniciativa de su familia y por su propia aceptación es separado de los peligros latentes del día a día en las calles para nuestra juventud, pasando a fortalecer los saberes tecnológicos y poner en práctica una inventiva que tal vez todos llevamos dentro de una u otra manera.

Hoy por hoy, y a solo semanas de haber ingresado a la familia de la Coordinación de Desarrollo Tecnológico de Fundacite, Luis se ha paseado por los espacios intrincados de la revisión y reparación de hardware informático, por el uso de herramientas libres para el diseño y la animación, también por el complejo universo de la edición de imágenes, así como por los pasillos de la «lógica del programador de computadoras», sin dejar de lado las claves de la interacción e interrelación personal con los usuarios internos y externos que día a día ocupan con sus planteamientos, necesidades y requerimientos de ayuda técnica la sede de Fundacite en la ciudad de Puerto Ayacucho.

Y es que como negar las capacidades y potencialidades que todos nuestros chamos llevan dentro, si con solo este extracto de vivencias podemos demostrar parte de ellas…  Cada uno de ellos sólo requiere un voto de confianza y se le brinde la orientación necesaria para canalizar y pulir cada elemento de ese potencial creador.

Contamos pues en nuestras comunidades de Amazonas, en nuestros barrios, en los sectores, una inimaginable cantidad de jóvenes talentos que de brindarseles una adecuada formación o bien si deseamos definirla como una correcta socialización y transferencia de conocimientos, pudieramos activar los motores indetenibles de la innovación científico tecnológica desde el estado, desde los centros de estudio básicos, desde los hogares.

Hacia alá vamos, es esa la orientación y es que chamos como Luis, o Andrés, o Luyen, o Ricardo, o Angelo, etc, se motiva la comunalización de la ciencia y la tecnología, para dar vida al elemento científico tecnológico en nuestras comunas, en las comunidades de vida, estudio o trabajo; y de una manera altamente incluyente dónde los chamos no son discriminados por su edad y se les brinda un mundo de posibilidades para construir los sueños.

Avanzamos, avanzamos indetenibles.

@jemora70

Deja un comentario

El Chamancito está a prueba de Stephen Fry gracias a la caché de WP Super Cache