Miguel Nucete Paoli y “El Hotel Puerto Ayacucho”

El Hotel Puerto Ayacucho fue construido en el segundo mandato del Coronel, Miguel Nucete Paoli (1949) quien fuera gobernador del Territorio Federal Amazonas en dos ocasiones durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. El pueblo quedó sorprendido cuando se iniciaron los trabajos, en un lugar donde parece que el tiempo se detenía y nada importante sucedía, y de repente, se ve gente movilizándose, con instrumentos de trabajo; verdad que llamó la atención de propios y extraños, y, más aun cuando se dijo que la obra en construcción, sería un hotel de lujo con piscina y todo, construido fuera del perímetro de la poblacion y en una zona donde abundaban sitios que servían de balnearios naturales con aguas frías y cristalinas como: Monte Bello, Pozo Morichal (hoy Quebrada Seca), Carinagua, Cataniapo y muchos otros hoy desaparecidos.

No pasó mucho tiempo para que se conociera el misterio de la construcción del hotel ubicado fuera del pueblo y del mundo de aquella época. Era una construcción bien vigilada pues muchos por curiosidad salieron planeados y aporreados por las culatas de los soldados que la vigilaban. Resulta que era un lugar exclusivo para altos jerarcas del gobierno, para que los fines de semana, se reunieran con amantes, queridas y amigas en un lugar donde jamás serían encontrados.

Fue inaugurado como “Hotel Puerto Ayacucho”,  hasta que el gobernador Felipe Testamark le cambió el nombre por el de “Gran Hotel Amazonas”.

Marcos Pérez Jiménez también disfrutó del hotel. Cuentan que una vez, un día antes de su llegada, arribaba a Puerto Ayacucho un avión desde las Antillas, cargado de señoritas y las famosas “Mulatas de fuego”, dicen que el general se bañaba desnudo en la piscina y que corría detrás de las chicas, sin motonetas como lo hacía en La Orchila.

En esa época se hizo famosa la “catara con bachaco”, al parecer llegó a oídos del general, la información de que el condimento era muy bueno como afrodisíaco; el dictador probó el aditamento en sus comidas y al parecer le fue muy bien, porque mandó a envasar varias botellas para el viaje de retorno.

Entre el primer y segundo mandato de Paoli vino el gobernador Enrique Rincón Calcaño, quien estuvo por un año, era un hombre robusto que le gustaba montar a caballo. Muchas veces lo vimos cruzar la plaza Bolívar en su caballo y a veces lo hacía en traje de baño, cuando iba a bañarse con amigas y amigos al hotel. Digo que lo vimos cruzar la plaza porque la escuela estaba ubicada en la otra calle en el edificio al lado de la Gobernación, obra que sirvió de sede a varios ministerios y últimamente fue sede de la prefectura de Atures.

La segunda vez que Nucete Paoli vino como gobernador, nos sacaron de la escuela a la plaza, para que junto al pueblo congregado le diéramos la bienvenida. Comenzó su discurso  diciendo “me quisieron enviar de cónsul a Nueva York, y yo preferí venirme  de gobernador, porque quiero mucho a este pueblo”.

Fue  Paoli quien junto al gobierno colombiano consiguió que cada quince días el hidroavión “La Catalina”, acuatizara donde hoy es el muelle de Puerto Ayacucho y traían productos como hortalizas, legumbres, pollos, huevos, carne y muchas otras cosas que faltaban en la dieta diaria y que las chalanas que veían de Ciudad Bolívar, nunca traían. Durante su gobierno llegó un preso político que más tarde llegaría a ser presidente de Venezuela: Carlos Andrés Pérez. Estuvo preso en la comandancia de la policía por espacio de tres meses, la cual quedaba donde actualmente está la alcaldía de Atures. Allí estuvo tres meses, luego vía Maiquetía lo deportaron a Panamá. Carlos Andrés nos contó una vez en el bar “Las Américas, en Rubio, estado Táchira, que la comida se la llevaban del “Hotel Puerto Ayacucho”, y que la misma era pasable.

JM Ventura(Recopilación Histórica de Amazonas)

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